
El violín es un instrumento de cuerda frotada que tiene cuatro cuerdas. La cuerda de sonoridad más grave (o “baja”) es la de sol, y luego le siguen, en orden creciente, el re, la y mi.
Las partituras de música para violín usan casi siempre la clave de sol, llamada antiguamente “clave de violín”. El violín tiene la característica de no poseer trastes, a diferencia de la guitarra, lo que dificulta el aprendizaje. Es el más pequeño y agudo de la familia de los instrumentos de cuerda clásicos, que incluye el chelo, la viola y el contrabajo, los cuales, salvo el contrabajo, son derivados todos de las violas medievales.
En los violines antiguos las cuerdas eran de tripa. Hoy pueden ser también de metal o de tripa entorchada con aluminio, plata o acero
El arco es una vara estrecha, de curva suave, y construida idóneamente en la dura madera del palo brasil o de “Permambuco” y crines de cola de caballo. Tal cinta va desde una punta a la otra del arco. Para que las cuerdas vibren y suenen de un modo eficiente, la cinta de cola de caballo del arco debe ser frotada adecuada y regularmente con una resina.
Los violines se clasifican de acuerdo con su tamaño: el 4/4 es el más grande y es el utilizado por los adultos; le siguen violines de tamaño menor, destinados a jóvenes y niños, denominados 3/4, 2/4 y 1/4. Existe también un violín de tamaño 7/8, llamado también “Lady”, que es utilizado por algunas mujeres o adultos de manos pequeñas.
